viernes, 6 de mayo de 2011

La gestión municipal de las infraestructuras deportivas

La idea de realizar esta entrada en nuestro blog surgió a raiz de las noticias que han aparecido en los últimos meses en el mundo del futbol en España.

Durante esta temporada 3 clubes de la Primera División Española-Liga BBVA han sido adquiridos por maganates o grupos empresariales extranjeros (Málaga CF, por una familia catarí, Racing de Santander, por un magnate hindú, y Getafe CF, en proceso de compra por Dubai Royal Emirates). Del mismo modo, en diversas ciudades e
spañolas (Bilbao, Valencia, etc.) se encuentran en construcción o se ha planificado la construccion de estadios de futbol.












Estas noticias pueden generar diferentes discusiones y debates desde el punto de vista económico y empresarial: el auge del negocio del futbol, la rentabilidad de las empresas deportivas, la relación entre la evolución de estas empresas y sus patrocinadores/magnates, etc. Sin embargo, en esta entrada nos vamos a centrar en la gestión de las infraestructuras deportivas municipales.


Actualmente, nuestros ayuntamientos, especialmente los de las ciudades de tamaño grande y medio, se enfrentan a una situación compleja. La crisis económica, con la consiguiente reducción de la actividad económica, y el retroceso de la construcción han mermado de manera importante los ingresos municipales (vía reducción del IAE, tasas de obra, visados de vivienda, venta de terrenos, etc.). Por otro lado, es necesario amortizar la deuda acumulada (podríamos decir que alegremente) durante los años de pujanza económica, así como seguir proporcionadno servicios básicos y esenciales a la ciudadanía (salud pública, gestión de residuos, saneamiento y abastecimiento de agua, etc.). Esta situación ha supuesto que muchos municipios se hayan visto obligados a paralizar sus planes de acción municipal.

Sin embargo, nuestros ayuntamientos disponen, en muchos casos, de un importante patrimonio en forma de infraestructuras deportivas que está siendo empleado por empresas privadas. Asimismo, en otras ciudades se está planificando la construcción de nuevas infraestructuras deportivas que van a enriquecer el patrimonio municipal.

En este contexto surgen 2 preguntas que resultan interesantes:

1. ¿Resulta razonable en términos económicos la construcción de estadios públicos?
2. ¿Están realizando nuestros ayuntamientos una adecuada gestión de estas infraestructuras deportivas?

En futuras entradas vamos a tratar de dar nuestra opinión relativa a estas 2 preguntas.